martes, 14 de octubre de 2014
ME MATAS
Me estás matando lenta e indirectamente.
Con cada mirada que diriges a alguien más y debió ser mía.
Con cada beso que estás entregando y debió caer en mis labios.
Con cada sonrisa que debiste darme y entregas a aquella chica de los ojos marrones.
Con cada palabra de amor que destilabas hacia mí y ahora se parte por alguien más.
Y mi muerte es tan lenta y dolorosa, que aún cuando te odie, quisiera que nunca la experimentaras. Porque estar así, mi amor, es sentir que te ahogas cuando tienes todo el aire disponible, cuando sabes que mueres por elección y no por destino.
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